Sitio de Casino Buenos Aires

April 6, 2026
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by quadminm

Sitio de Casino Buenos Aires

El Casino Buenos Aires es el único casino flotante en línea ubicado en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Aquí estaba prohibido apostar dinero. Esta excepción se logró en 1999 sorteando un tecnicismo legal: el sitio del Casino Buenos Aires opera dentro de dos barcos que navegan en aguas del Estado Nacional.

Antecedentes

A mediados de 1999, la Lotería Nacional lanzó un concurso para empresas interesadas en operar un “sitio de casino flotante [que] partiría de un área aún por definir en el puerto de Buenos Aires y podría ofrecer servicios de comida, hotel y entretenimiento” con “capacidad para atender al menos a 500 jugadores de casino”.

La Lotería justificó su decisión citando los decretos 31.090 y 44.189 de 1944: el primero declaraba la extinción de todas las concesiones otorgadas por los gobiernos provinciales a empresas privadas en ese momento, y el segundo otorgaba a la Lotería Nacional la administración y el procedimiento de los establecimientos de juego. Esto fue ratificado por la Ley n.° 18.226 de 1969 y convalidado nuevamente por el mandato 598 de 1990, que transformó la Lotería Nacional en una empresa estatal.

En octubre de ese año, la Asamblea Nacional de Buenos Aires proclamó, por unanimidad, que «la instalación de establecimientos de juego en la ciudad es perjudicial para el desarrollo de una comunidad que debe manifestarse a través de una cultura de trabajo, solidaridad y progreso colectivo». Dos empresas presentaron ofertas: la empresa estadounidense Casinos Magic y Casinos Buenos Aires, gestionada por la empresa española Cirsa, que finalmente se adjudicó la concesión por 15 años, con opción a otros 5, y el derecho a instalar un segundo barco durante la vigencia de la concesión. En septiembre de 1999, el barco, aún sin nombre y con bandera estadounidense, llegó al puerto de Nueva Palmira, Colonia (Uruguay), procedente de Nueva Orleans, donde fue construido en 1995.

Reproducción de los típicos barcos casino que navegaban por el Misisipi a finales del siglo XIX, fue equipado mientras esperaba el cambio a bandera argentina y la asignación del muelle donde operaría.Más aquí https://casinobuenosaires.net/codigo-de-bono/ En nuestra página web A principios de octubre, el barco ya se encontraba en el puerto de Buenos Aires. Mientras el gobierno nacional exigía su apertura, el gobierno local reiteró que lo clausuraría «tan pronto como abriera sus puertas». El 8 de octubre de 1999, el Casino Buenos Aires comenzó a operar provisionalmente en Darsena Norte: un funcionario local lo clausuró, pero surgió un problema.

El sello de clausura. Casino Sites de Buenos Aires, la empresa que administraba la sala de juegos, y las autoridades de la Lotería Nacional acordaron que el destino final del barco sería la zona sur del puerto, considerando varias ubicaciones, incluido el Muelle Sur, para que el proyecto tuviera espacio para un estacionamiento. A mediados del año 2000, la empresa Cirsa ya especulaba sobre el desarrollo de una segunda sala de juegos flotante en la ciudad, tras los excelentes resultados económicos, y a la espera de la resolución de un problema legal relacionado con la importación del barco que ya estaba en funcionamiento. Por otro lado, en la Avenida Brasil y el río, un edificio de 40.000 m² se encontraba actualmente sin terminar y albergaría los centros de servicio del casino y un aparcamiento para 1.300 vehículos; un segundo edificio estaba destinado a funcionar como sede administrativa de la empresa.

Cuando un juez ordenó el cierre del casino en junio de ese año, otro magistrado dictó una orden judicial que le permitió seguir operando. La disputa administrativa resurgió a principios de 2005, cuando un juez del Tribunal Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires (Dr. Roberto Gallardo) declaró inconstitucional el acuerdo alcanzado en 2003 entre la Lotería Nacional Sociedad del Estado y el Instituto de Juegos de Azar de la Ciudad de Buenos Aires, y obligó al gobierno federal de Buenos Aires a clausurar el casino flotante y prohibir el funcionamiento de las máquinas tragaperras que operaban en el Coliseo Argentino de Palermo.

Segundo Barco y Conflictos con los Trabajadores

En enero de 2006, en medio del conflicto entre los tribunales de la Ciudad de Buenos Aires y el gobierno, el “Princess”, un segundo casino flotante, abrió sus puertas al público junto al barco que ya funcionaba como sala de juegos. El nuevo barco contaba con cuatro cubiertas alfombradas, cuatro bares y techos dorados, máquinas tragamonedas, ruleta electrónica y, como su principal atractivo, la “Carrera Salvaje”, una competencia en línea.

En los meses siguientes, continuó la disputa legal sobre el casino en línea: el juez de Buenos Aires, Roberto Gallardo, lo llevó a un “corralito” (una especie de juzgado), y el juez gubernamental Sergio Fernández elevó las limitaciones. Gallardo impuso una multa diaria de 200.000 pesos al casino en línea hasta que cumpliera con la sentencia. Un año después, el conflicto jurisdiccional se vio eclipsado por una disputa laboral interna. En junio de 2007, dos sindicatos se enfrentaron al casino flotante: más de 400 empleados ocuparon las instalaciones e informaron que un grupo de 20 personas no identificadas del Sindicato Unido de Empleados Marítimos (SOMU) atacaron y pusieron en peligro a varios compañeros con revólveres y cuchillos. Como resultado de estos incidentes, 10 empleados resultaron heridos, entre ellos una mujer de 25 años que fue hospitalizada en el centro médico Argerich. Tras permanecer cerrado durante 40 días, el casino flotante reanudó sus operaciones a mediados de julio, luego de que el Ministerio de Trabajo ordenara la conciliación obligatoria y pusiera fin al conflicto laboral. Sin embargo, la tensión persistió durante al menos un año más: en noviembre de 2007, se repitieron los incidentes y la huelga de empleados, y en enero de 2008, se produjeron nuevos incidentes cuando militantes intentaron impedir el acceso del personal a los barcos, mientras las salas de juego permanecían abiertas.

Diseño: La ubicación del casino flotante de Buenos Aires en Darsena Sur impulsó a la empresa Cirsa a construir una estructura de soporte que sirviera como entrada para los visitantes y mejorara el funcionamiento del área de juego flotante con centros adicionales. La empresa Bodas-Miani-Anger Arquitectos fue la encargada de la ejecución completa del proyecto. En el interior, se diseñó una sala de estar, un comedor con capacidad para 140 personas, una cocina industrial y salas multiusos. El acceso se ubicaba en la calle Benjamín Lavaysse, con una caseta de entrada para el personal y los proveedores, y un estacionamiento público con capacidad para 1300 vehículos, con acceso desde el edificio de la Entrada Principal en la calle Elvira Rawson de Dellepiane. El proyecto también incluía un estacionamiento para el personal, una sala de máquinas y una zona de carga y descarga.

El Paseo Marítimo fue uno de los elementos más destacados del proyecto, ubicado en el estacionamiento junto al río, que proporciona un paseo peatonal característico de Puerto Madero, con pavimento, barandillas e iluminación que recrean el carácter de la zona. Eventos y Adaptación Digital En los últimos tiempos, el Casino Buenos Aires se ha distinguido no solo por su diversa oferta de apuestas en un entorno físico, sino también por convertirse en un punto de encuentro para eventos de primer nivel, como los emocionantes combates de boxeo que atraen a aficionados y rivales tanto locales como internacionales. Estos eventos han consolidado su reputación como centro de entretenimiento multifacético. Al mismo tiempo, el casino se ha adaptado a las tendencias electrónicas, demostrando el creciente interés por los juegos en línea en Argentina.

Esta pasión se ve impulsada por el desarrollo tecnológico y la búsqueda de nuevas experiencias de entretenimiento digital, una tendencia que ha experimentado un auge impresionante en el país. Este contexto digital complementa la experiencia presencial que ofrece Casino Buenos Aires, demostrando cómo los casinos tradicionales están expandiendo sus horizontes hacia el mundo digital.

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